18 nov. 2015

La espuma del café con leche.

Si, lo sé. Andás en la búsqueda de algo nuevo. La indecisión y vos se juegan siempre una contienda interminable y la mayoría de las veces termina por frustrar la búsqueda.
Es que todos necesitamos algo con que jugar, todos necesitamos algo que nos mantenga esperando con ansias un rato libre para sentirlo definitivamente nuestro.
Hace un tiempo decidí que voy a comprar una buena cámara de fotos y hacerme la pro en cada vacación que tome. 
Más fotos veo, más creo que tengo que hacerlo. Y más ahora que la tecnología te pone al alcance mil aplicaciones con sus filtros para que vos subas todas tus fotos sin filtro.
Miro, critico y digo: yo podría hacerlo. 
Quien no pensó en la famosa ecuación:













En fin, estuve varias veces a punto de comprarla. 
Me acuerdo que una vez tuve en mis manos la cámara de mis sueños y por un momento sentí que mi vida iba a cambiar ni bien pagara y dejara el local. El problema es que el local estaba ubicado en Ciudad del Este y la mega oferta que el triplefronterino me ofrecía, por un segundo me causó tanta desconfianza que pensé que si la cámara era trucha mis fotos también lo serían. 
Indecisión= 1 / deseo= 0.
Quizás el anuncio del futuro presidente y su devaluación inminente, me haga resolver el tema con urgencia. Quizás la indecisión marque otro tanto en el tablero de pendientes. 
Lo cierto es que dé a ratos me imagino que cosa debería tener o hacer una cámara para ser la indicada. No hablo de especificaciones técnicas, ya alguien intentó explicarme lo imprescindible y tan pronto me dijo “entendés?” entendí que jamás lo entendería.  
Pienso en aquello que siendo mi cámara debería fotografiar a la perfección, aquello que me demuestre que es la mejor de todas y bueh… no estamos hablando de algo menor.
Se harán todos esa pregunta? 
Yo conocí a alguien que se la hacía… y en una época muy parecida a esta. Corrían los últimos meses del año 2000 y ella (con alguna data - o no!- del futuro corralito) andaba en la búsqueda de su cámara perfecta. 
Fuimos con el experto en cámaras (ese que me dijo “entendés?”) y nos metimos en un local de calle Libertad o por ahí. El tipo tenía de todo, pero ella solo buscaba algo especial, así que lo dejó hablar y luego le preguntó: “está bien, pero con esta cámara va a salir bien la espuma del café con leche?”.
Dijo esto una y otra vez, en uno u otro local. Y yo que no entendía nada, me enamoré de su búsqueda y sin más, creí junto con ella que no había nada más importante en el mundo que una foto que mostrara la espuma del café con Leche.
Nunca más la vi. El experto me dice que está muy bien y no lo dudo. 
El mundo y la post modernidad se encargan de recordarmelá en cada foto que la gente muestra desde un local de Starbucks. 
Los nuevos artistas, expertos en hacer dibujos con espumas de cafés con leche me demuestran que no hay ni un solo deseo que pueda considerarse absurdo. Que no hay deseo que no deba seguirse.
La Maga


12 nov. 2015

Un día como hoy

Al final aunque te regalen la posibilidad de vivir una vida de mentiritas (esa que contás en el muro de tu Face), el vacío ya se ha hecho tan grande que aún así, no sos capaz siquiera de imaginarte una nueva historia todos los días para contarles a los amigos de tu muro. 
Pero no te desesperes, Facebook siempre te ayudará a que tu vida virtual no decaiga. Para aquellos que hoy no tienen nada bueno (o nada a secas) para contar llegó la función: UN DIA COMO HOY!!! 
Es como esas tediosas reuniones de “ex compañeros de lo que sea” donde la misma anécdota se cuenta una y otra vez. Hoy rememorás una foto de hace 3 años y que pasará el año que viene? Un recuerdo de un recuerdo… una imagen tan enroscada como esa que ves cuando subís a un ascensor con espejos por todos lados, donde vos te vas haciendo cada vez mas chiquitita hasta convertirte en un puntito. 
Me causa gracia que los programadores te presenten la idea de que el Facebook se puso nostálgico. 
Me da pena también, porque su inteligencia artificial es tan absurda que no sabe que hay gente que sube allí sus peores recuerdos, como el caso de un usuario que intentó hacerle juicio porque le recordó que un día como ese, su hija había muerto. 
Hoy dicen que la lluvia se avecina, pero lo bueno es que será una lluvia de verano, esa que te cae como una bendición cuando salís del subte con la espalda transpirada. 
Hoy puede ser un gran día como dice Juanma. Salí a buscar tu recuerdo. 
La Maga